La columna sólo puede funcionar con normalidad cuando nuestras estructuras están en equilibrio y nuestra pelvis es estable. Dejarnette desarrolló un sistema de brazos de palanca, las cuñas, para corregir de forma simultánea los desequilibrios de la pelvis y de la columna, así como sus repercusiones craneales y viscerales. El paciente se automanipula con la fuerza de su propio peso y la acción de bombeo de su respiración. Es una manipulación suave y no traumática y tiene muy pocas contraindicaciones. Se puede usar en niños, adultos y ancianos.